Proposiciones de futuro

La gravísima situación en la que se haya inmerso el Valle de Turón  en estos primeros años del siglo XXI no es indiferente a nadie. El procedimiento utilizado para la liquidación del sector minero derivó en tal brutal destrucción de empleo que no tiene parangón. Ello ocasionó un perjuicio a la zona cuyas consecuencias están a la vista de todos: pérdida continuada de la población que ha hecho crecer alarmantemente los índices de envejecimiento hasta unos números que exceden la media regional, carencia absoluta de expectativas de futuro entre los jóvenes, desaparición en cadena de pequeñas empresas… Esta situación se ha ido agravando porque no se han articulado nuevos sectores productivos para la implantación de una diversificación económica del territorio con la consiguiente creación de nuevos empleos.

La famosa “reindustrialización”, de la que se ha hablado en múltiples ocasiones, sigue aún pendiente. Ello, hay que achacarlo a la incapacidad de las distintas administraciones y gobiernos a la hora de encarar “nuestra” crisis. “Han demostrado – según solía argumentar Manuel Baquero, cuando se tocaba esta cuestión-una carencia total de ideas y una falta de ambición para asumir las distintas propuestas que se les planteaba desde diferentes movimientos sociales”. Nosotros diríamos que más bien en todo esto hay una falta de voluntad por asumir el reto con el Valle de Turón pues en un momento alguien ha decidido tratar de borrarlo del mapa y en esas estamos todavía. Porque los resultados saltan a la vista.

Se hace necesario, por lo tanto,  un cambio de actitud que debe de partir de las diferentes administraciones, empezando por el Ayuntamiento que, durante años utilizó la táctica del abandono como método más cómodo de afrontar este tipo de situaciones. Últimamente, se observan gestos que quieren trasmitir atisbos de esperanza entre el colectivo turonés.

El Valle de Turón ha estado siempre ausente de los grandes repartos de Fondos que, durante los años postreros del siglo pasado y los primeros del nuevo milenio se realizaron en la Cuenca Minera.todavía es el día de hoy que nadie lo ha entendido. Nadie nos ha dado una explicación del por qué de tan despreciable actitud para con este territorio. Se le supone pero, por eso y porque  no nos gusta hacer leña del árbol caído vamos a correr un tupido velo sobre ello, Es algo tan inconfesable que los que tienen información privilegiada se callan.

La  cruda realidad es que, a pesar de ser la zona más duramente castigada por la reconversión minera- en esto están de acuerdo todas las formaciones políticas de la región- fue el que menos ayuda ha recibido.La actuación del Gobierno autónomo, en este sentido, fue como siempre ha sido: la indiferencia. El comportamiento de las diferentes administraciones, no importa su color, que gobernaron la región desde que se restauró la Democracia se reduce a buenas palabras para la ciudadanía pero, en la práctica, total incumplimiento de lo prometido. En cuanto a la empresa HUNOSA ha sido la gran ausente en todo este esperpento. Ni se ha comprometido hasta el momento en eliminar algunas escombreras que clama al cielo su horrenda presencia, ni se ha preocupado por custodiar el importante patrimonio  industrial que guardaba Turón, ni ha devuelto a la Administración lo que un día se llamaron “activos ociosos” para que en su momento, sin ninguna cortapisa  pueda hacerse de ellos un conveniente uso cultural o social. 

Para comenzar a tratar de solucionar los múltiples problemas que tiene el territorio turonés se necesita emplazar al Ayuntamiento a fin de negociar un Programa Integral para el Valle, decidiendo las líneas estratégicas a seguir y las actuaciones necesarias, en un marco plurianual siendo imprescindibles compromisos económicos por parte de las distintas administraciones. Se formaría una Mesa de Negociación entre las asociaciones más representativas del Valle y los grupos municipales del Ayuntamiento, siendo sus líneas de actuación, preferentemente, el empleo y la calidad de vida.

El empleo: es imposible pretender alcanzar los niveles de empleo de otros tiempos( 8000 trabajadores en 1960 teniendo en cuenta las nóminas de Hulleras de Turón, Minas de Figaredo y Mina Clavelina)